La nueva era del Open Data

La unión de Big Data y Open Data está llamada a transformar las empresas, la administración y la sociedad.





Con motivo del Big Data Spain que se ha celebrado esta semana en Madrid, y después de lo hablado allí, nos parece interesante centrar este post en el que puede convertirse en el motor de esta nueva disciplina: El Open Data. Y es que la apertura de datos que hasta ahora han estado ocultos, restringidos o protegidos por algún tipo de patente puede hacer del Big Data una herramienta más potente, accionable y porque no decirlo, también más democrática.

Por recapitular un poco, merece la pena comentar que el Open Data aboga por recuperar ciertos datos, que están sujetos a limitaciones de acceso, ya sea porque se consideran de bien común o bien porque se considera que han sido generados por las administraciones a partir de los impuestos pagados por los ciudadanos.
La liberación de dicha información debe atender a los siguientes requisitos:

  1. Liberación de información en formato digital por parte de Administraciones públicas o entidades privadas. Tradicionalmente se están liberando datos cartográficos, meteorológicos, de tráfico, médicos, biodiversidad, …
  2. Así mismo, liberación de ésta información de patentes o copyright.
  3. Libertad de uso, reutilización y redistribución de dicha información.

Los beneficios que nos puede aportar esta liberación de información son fundamentales:

  1. Beneficios a nivel empresarial: Las empresas pueden hacer uso de esta información para alimentar nuevas aplicaciones que den respuesta a diversas necesidades de negocio.
  2. Beneficios a nivel público: Ahorro de dinero por parte del Estado y democratización de la información consiguiendo un acercamiento entre las administraciones y el ciudadano.

En la actualidad, según publica el estudio Open Data 500 study de la universidad de Nueva York (al que se hace mención en un genial post de The Guardian), se han encontrado al menos 500 compañías que han basado su negocio en Open Data del gobierno americano.

Una de los casos más llamativos y conocidos es el de la empresa americana Climate la cual basó su negocio en los datos meteorológicos existentes desde 1940, y que habían sido liberados por el gobierno estadounidense, para poder ofrecer el mejor seguro posible a los granjeros y que de esta manera pudieran obtener beneficios de sus explotaciones agrícolas incluso en casos de sequía, inundaciones u otras condiciones meteorológicas adversas.
El éxito de la compañía Climate fue tan grande que ésta fue adquirida por la compañía Monsanto hace más de un año por aproximadamente 1 billón de dolares.

Smart Cities

Esta esperada revolución del Open Data se hace especialmente patente cuando nos adentramos en el mundo Smart Cities. A través de las iniciativas que se están produciendo en los diversos proyectos Smart Cities que se están llevando a cabo en todo el mundo, es donde podemos ver de una forma clara y rotunda como la tecnología puede mejorar la vida de las personas.

Gracias a la liberación de acceso a datos restringidos y a los sensores distribuidos en la actualidad por las ciudades, que ya generan 10 veces más datos que todas las compañías juntas, se podrá transformar la ciudad entera en datos con las posibilidades infinitas a nivel de negocio y conocimiento que eso genera.

Santander Samrt City
Santander Smart City

Uno de los casos a los que se puede aplicar y que más preocupa a los gobiernos es en la búsqueda de aparcamiento, ya que el tener miles de conductores a diario dando vueltas aumenta la polución, genera un incremento en el gasto de comustible y provoca más accidentes debido al enfado y desesperación de los conductores.

Por poner un ejemplo Made-in-Spain de como ofrecer soluciones a esta problemática, mencionaremos la iniciativa Smart Santander donde, entre otros proyectos, se ha llevado a cabo la instalación de 400 sensores enterrados en el asfalto en las principales zonas de aparcamiento de la ciudad que detectan cuando hay disponibilidad de sitios libres.

En resumidas cuentas, parece que avanzamos por el buen camino en la liberación de datos pero aún queda mucho por recorrer, y que las iniciativas que están comenzando a tomar las administraciones y algunas entidades privadas, se consoliden en proyectos reales con la fuerza suficiente como para que podamos empezar a vivir la nueva era del Open Data, con todos los beneficios que eso conllevaría.