Analista de Agencia vs. Analista In-House

¿Que características debe tener un buen Analista Web? ¿Hace lo mismo un Analista de una gran empresa que el de una Pyme? ¿Las funciones de un Analista de agencia son las mismas que la de un Anaiista in-house? Como veis son muchos los interrogantes que surgen a la hora de hablar del Analista Web y tengo por seguro que este post no será el encargado de responderlos a todos. Lo que pretendo con este post es que entre todos (equipo de KPIsland y lectores del blog) arrojemos algo más de luz sobre todo lo que rodea a esta figura del Analista Web, una figura que tiene que adaptarse a cualquier situación y que tiene que aprender a tratar con todas las personas encargadas de la toma de decisiones de la empresa.

He querido centrar mis observaciones en los Analistas de Agencia vs. los Analistas In-House porque creo que es donde más diferencias podemos encontrar en la forma de afrontar sus proyectos. Desde que decidí lanzarme del todo al mundo de la Analítica Web he conocido a muchos Analistas Web, unos a nivel personal, otros a nivel profesional y a otros (desafortunadamente) solo les he podido escuchar unas pocas horas, pero si algo tenían en común era la pasión por su trabajo. Creo que ese es el principal requisito para poder considerarse un Analista Web. También es cierto que cada uno de ellos trabajaba en diferentes niveles relacionados con la Analítica Web, y ahí es donde entramos a diferenciar.

El Analista de Agencia tiene un handicap que el Analista In-House no tiene, y ese es el no pertenecer a la empresa a al que está analizando. Esto hace que el Analista de Agencia tenga que aprender a absorber el máximo de información de los clientes con los que va a trabajar, convirtiendo cada minuto de las reuniones con dicho cliente en oro que luego podrá pulir y dar forma. Pero esto se puede convertir en un problema si el cliente no consigue transmitir correctamente sus valores y objetivos. Afortunadamente para el Analista de Agencia, los proyectos (aunque puedan ser a largo plazo) van terminando y la rotación se convierte en un hábito saludable que ayuda a mantener los conocimientos al día y a poder probar cosas nuevas con clientes completamente diferentes.

Por el contrario, el Analista In-House tiene que evitar caer en la monotonía y la desmotivación que puede suponer el chocar siempre contra los mismos muros dentro de la organización. Afortunadamente para él, tiene a su alcance a todos los departamentos de la empresa, lo que le concede acceso a información mucho más jugosa que la que pueda conseguir un Analista de Agencia. El Analista In-House que consiga hacerse escuchar y que sepa transmitir  y mostrar valor a los encargados de tomar decisiones tendrá gran parte del camino recorrido y podrá arriesgar más a la hora de proponer acciones concretas para mejorar el rendimiento del sitio web de la empresa.

Como todo en esta vida, no existen los blancos puros ni los negros intensos y seguramente se puedan encontrar casos en los que un Analista de Agencia consiga involucrarse tanto con un proyecto y una empresa como lo haría un Analista In-House y seguramente existan Analistas In-House que consigan transformar las empresas en las que trabajan en Empresas Data Driven, convirtiendo su trabajo en un reto constante en el que dificilmente caerán en la rutina.

Las diferencias que propongo están basadas en parte en mi experiencia personal y en parte en lo que he podido contrastar con otros analistas, pero seguro que existen muchas más situaciones y ventajas/desventajas de trabajar en una Agencia o en una Empresa, así que os animo a aportar lo que consideréis oportuno en los comentarios.